Suite.

Galería Ángeles Baños. Badajoz.
Enero 2006

EL RASTRO DISGREGADO DE LOS SONIDOS

Jose Angel Torres Salguero
Texto para el catálogo (Fragmento)

La música solo existe mientras dura la audición,

como Dios mientras dura el extasis.

E. M. Cioran. Ese maldito yo

En los últimos trabajos y series que hemos ido conociendo de Juan Ramón Fernández Molina y particularmente en Suite, que ahora nos ocupa –como un fin de ciclo quizá o un camino a nuevas propuestas tal vez-, se ha producido en su pintura una simplificación, una decidida y consciente reducción de elementos, tanto en el nivel compositivo en el que todo el lienzo es ahora un único plano -y motivo único y única imagen a la que enfrentarse, en la que sumergirse sin prejuicios- como de los elementos materiales que la sustentan. Y es que hay también en las piezas-partes de esta Suite una deliberada búsqueda de la sencillez y la austeridad a la hora de ejecutarlas materialmente, buscando con ello captar más fielmente la esencia desnuda del ser que pretende ser toda obra pictórica; por eso son obras realizadas directamente sobre el lienzo sin tratar –soporte austero-, sobre el alma desnuda y limpia de la pintura y, además, realizadas con acrílico puro en un único color, sin más mezcla que la de su propia disolución, atrapando en cada obra, para que podamos contemplarla, la huella de su esencia al desvanecerse.